Peru

PERU LAW, 1821

 

When humanity has been greatly abused and their rights violated for a long time, a singular act of justice is, if not to compensate them entirely, at least to take the first steps in complying with the holiest of all obligations. A substantial portion of our species has until today been looked on as a permutable asset, and subject to the calculations of a criminal traffic: men have bought men and have been ashamed of debasing the family to which they belong, selling one to others. The institutions of barbarous centuries supported its curse, have established the right of property in violation of the most august that nature has conceded. I shall not try to attack this ancient abuse with a single blow: it is necessary that time itself which has sanctioned it will destroy it, but I would not be responsible to my public conscience and to my private feelings were I not to prepare for the future with this merciful reform, reconciling for the present the interests of the proprietors with the vote of reason and of nature. Therefore, I declare the following:

 

  1. All children of slaves born or who hereafter shall be born in the territory of Peru subsequent to the 28th of July of the present year in which Independence was declared, including the departments which are presently occupied by the enemy’s forces and belong to this State, shall be free and shall enjoy the same rights as other Peruvian citizens, with the modifications which shall be stated in a separate regulation.

 

  1. The baptismal certificates of those born shall be an authentic document of the restitution of this right.

 

Let it be printed, published by proclamation, and circulated.

 

Given in Lima, this 12th day of August, 1821, second of the liberty of Peru.

 

San Martín.

Bernardo Monteagudo.

 

Source: Proceedings of the General Anti-Slavery Convention, Called by the Committee of the British and Foreign Anti-Slavery Society, and Held in London, from Tuesday, June 13th, to Tuesday, June 20th, 1843 (London: John Snow), 293.

Source: Peter Blanchard, Under the Flags of Freedom: Slave Soldiers and the Wars of Independence in Spanish South America (Pittsburgh, PA: University of Pittsburgh Press, 2008), 99.

 

In order to fulfill all the objectives proposed in the resolution of this past August 12 concerning the freedom of the womb, I have accorded and decreed.

 

  1. It shall be the duty of the masters to provide for the small costs incurred by the rearing and education of the children of female slaves at the age of breast-feeding, and later until the age of twenty for females, and twenty-four for males.

 

  1. Humanity prescribes, and social order imposes upon the masters the duty of caretaking during this time, not only for the maintenance of the libertos, but also for their instruction in the august principles of the religion of the state, and in the duties they have to the patria. They should also provide education of some industrial employment, through which the libertos can later subsist independently, and be useful to the community.

 

  1. It is especially recommended to the philanthropy of the master, to teach the libertos how to read and write; and this being one of the principles that should most influence them in the improvement of public habits, the municipal councils of the state are by decree in charge of encouraging the zeal of the masters with all the means that are within their power for the fulfillment of this measure.

 

  1. In each municipality, there shall be a rejidor [councilman] who from the immediate year is charged with the inspection and care in the greatest manner for the education of the libertos, and the same rejidor shall successively have a list of the masters who fulfill with the most zeal and humanity that which is here anticipated, so that a list of them shall be published by the press every year, which shall serve as a special title of recommendation, in virtue of which the government shall grant all the preference to those who are worthy and virtuous citizens.

 

  1. As a just payment of the care and costs incurred by the good masters to rear and educate the libertos, particularly in their infancy, they are obligated to serve their masters until the age determined by the first article; once reached, they shall be allowed to remain in the same service if they desire, or adopt another honest employment to acquire their subsistence. Those who marry before this age or come to an agreement with their same masters shall also be emancipated.

 

  1. The libertos who reach the age of twenty-one, and who exercise some useful profession or industry in conformity with the second article, second section of the decree of citizenship, shall enjoy the rights that are conceded to them with prescribed modifications.

 

  1. The presidents of the departments, all the officials of the state, and private citizens, who have the noble emulation of contributing to the good of humanity and the progress of our institutions, shall be in charge of fulfilling this decree in the parts that affect them.

 

Given in Lima, November 24, 1821

 

Signed, San Martín

*     *     *

Cuando la humanidad ha sido altamente ultrajada y por largo tiempo violados sus derechos, es un grande acto de justicia, si no resarcirlos enteramente, al menos dar los primeros pasos al cumplimiento del más santo de todos los deberes. Una porción numerosa de nuestra especie ha sido hasta hoy mirada como un efecto permutable, y sujeto a los cálculos de un tráfico criminal: los hombres han comprado a los hombres, y no se han avergonzado de degradar la familia a que pertenecen, vendiéndose unos a otros. Las instituciones de los siglos bárbaros apoyadas con el curso de ellos, han establecido el derecho de propiedad en contravención al más augusto que la naturaleza ha concedido. Yo no trato, sin embargo, de atacar de un golpe este antiguo abuso: es preciso que el tiempo mismo que lo ha sancionado lo destruya: pero yo sería responsable a mi conciencia pública y a mis sentimientos privados, si no preparase para lo sucesivo esta piadosa reforma, conciliando por ahora el interés de los propietarios con el voto de la razón y de la naturaleza. Por tanto, declaro lo siguiente:

  1. Todos los hijos de esclavos que hayan nacido y nacieren en el territorio del Perú desde el 28 de julio del presente año en que se declaró la Independencia, comprendiéndose los departamentos que se hallen ocupados por las fuerzas enemigas y pertenecen a este Estado, serán libres y gozarán de los mismos derechos que el resto de los ciudadanos peruanos, con las modificaciones, que se expresarán en un reglamento separado.
  2. Las partidas de bautismo de los nacidos serán un documento auténtico de la restitución de este derecho. Imprímase, publíquese por bando y circúlese.

Dado en Lima, a 12 de agosto de 1821

 

San Martín

Bernardo Monteagudo

 

Fuente: Colección de leyes, decretos y ordenes publicadas en el Perú desde su independencia en el año de 1821, hasta 31 de diciembre de 1830, Tomo I (Lima: Imprenta de José Mastas, 1831), 16.

 

Para llenar todos los objetos que me propuse en la resolución de 12 de agosto anterior sobre la libertad de los vientres, he acordado y decreto.

 

1º. Será de la obligación de los amos el proveer á los pequeños gastos que demande la crianza y educación de los hijos de madres esclavas en la edad de su lactancia, y posteriormente hasta la de veinte años en las mujeres, y de veinticuatro en los varones.

 

2º. La humanidad prescribe, y el orden social impone á los amos el deber de cuidar durante este tiempo, no solo de la manutención de los libertos, sino también de su instrucción en los augustos principios de la religión del estado, y en las obligaciones que tienen ácia á la patria. También deberán proporcionarles la enseñanza de algún ejercicio industrial, por medio del cual puedan después los libertos subsistir independientes, y ser útiles á la comunidad.

 

3º. Se recomienda especialmente á la filantropía de los amos, hagan enseñar a los libertos a leer y escribir; y siendo este uno de los principios que mas deben influir en la mejora de las costumbres públicas, quedan por este decreto encargados los cuerpos municipales del estado de estimular el celo de los amos por todos los medios que estén en su arbitrio para el cumplimiento de aquella medida.

 

4º. En cada municipalidad habrá un rejidor a quien desde el año inmediato del mejor método para la educación de los libertos, y el mismo rejidor llevará en lo sucesivo una razón des los amos que cumplan con mas celo y humanidad lo que aquí se previene, para que se publique por la prensa la lista de ellos cada año, la que les servirá de un especial título de recomendación, en virtud de la cual, el gobierno les dispensará toda la preferencia de que son dignos los ciudadanos virtuosos.

 

5º. En justa retribución del cuidado y gastos que hagan los buenos amos para alimentar y educar á los libertos, particularmente en su infancia, quedan estos obligados a servir a sus patrones hasta la edad que prefija el artículo 1º, cumplida la cual podrán permanecer en el mismo servicio si quisieren, ó adoptar otro ejercicio honesto para ganar su subsistencia. También quedarán emancipados, si antes de aquella edad, se casasen, ó conviniesen en ello sus mismos patrones.

 

6º. Los libertos que llegaren á la edad de veintiún años, y que ejerciesen alguna profesión ó industria útil conforme al artículo 2º sección segunda del decreto de ciudadanía, gozarán los derechos que ella concede con las modificaciones que prescribe.

 

7º. Los presidentes de los departamentos, todos los funcionarios del estado, y ciudadanos particulares, que tengan la noble emulación de contribuir al bien de la humanidad y al progreso de nuestras instituciones, quedan encargados del cumplimiento de este decreto en la parte que les toque.

 

Dado en Lima, á 24 de noviembre de 1821.

 

Firmado.—San Martin.

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